Qué es el ACNUDH

Los derechos humanos constituyen uno de los tres pilares fundamentales del sistema de las Naciones Unidas (junto con «la paz y la seguridad» y «el desarrollo»). La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), también conocida como la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, tiene el mandato de promover y proteger todos los derechos humanos establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y en las leyes y tratados internacionales sobre derechos humanos.

Desde el punto de vista operativo, el ACNUDH trabaja con los gobiernos, los órganos legislativos, los tribunales, las instituciones nacionales, la sociedad civil, la comunidad empresarial, las organizaciones regionales e internacionales y el sistema de las Naciones Unidas, para desarrollar y reforzar la protección de los derechos humanos, en particular, a nivel nacional, y de acuerdo con las normas internacionales. El ACNUDH también apoya la labor de los mecanismos de las Naciones Unidas relativos a los derechos humanos, entre ellos, los órganos creados en virtud de tratados para controlar que los Estados Parte cumplen con los tratados internacionales sobre derechos humanos y con los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos.

La Oficina del ACNUDH está dirigida por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el principal funcionario responsable de derechos humanos de las Naciones Unidas. Emplea alrededor de 1085 personas y cuenta con sedes en Ginebra y Nueva York, y otras 26 oficinas nacionales o regionales. Se financia mediante el presupuesto ordinario de las Naciones Unidas y las contribuciones voluntarias de los Estados Miembro, organizaciones intergubernamentales, fundaciones y particulares.

Por qué es el ACNUDH pertinente para las empresas

Pese a que el grueso de la labor del ACNUDH se ha centrado tradicionalmente en los Estados, cada vez más dirige su atención a la función y la repercusión de las operaciones empresariales en relación con el disfrute de los derechos humanos. 

En este sentido, la labor del ACNUDH se centra en gran medida en promover y supervisar las normas internacionales; ofrecer una plataforma para varias partes interesadas con el fin de plantear y debatir las reclamaciones y los amplios desafíos relacionados con los derechos humanos; y realizar recomendaciones a las partes responsables.

Estos son algunos ejemplos de la labor del ACNUDH en lo que respecta a las empresas: 

  • Presta servicios de secretaría al Grupo de Trabajo Intergubernamental de composición abierta para un instrumento jurídicamente vinculante sobre empresas transnacionales y otras empresas (IGWG, por sus siglas en inglés).
  • Presta servicios de secretaría a los Comités de los órganos de las Naciones Unidas creados en virtud de tratados, como el Comité sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CESCR, por sus siglas en inglés). En agosto de 2017, este Comité publicó la «Observación general núm. 24 sobre las obligaciones de los Estados en virtud del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en el contexto de las actividades empresariales».
  • El Consejo de los Derechos Humanos le ha encomendado prestar orientación viable a los Estados en virtud del «Proyecto sobre rendición de cuentas y reparación del ACNUDH: mejorar la rendición de cuentas y el acceso a la reparación para los casos de violaciones de los derechos humanos relacionadas con las empresas» (ARP).
  • El Consejo de los Derechos Humanos le ha encomendado la elaboración de una base de datos con las empresas que participan en determinadas actividades del asentamiento israelí en los territorios ocupados de Palestina.
  • Presta servicios de secretaría a los titulares de mandatos de los procedimientos especiales, incluido el Grupo de Trabajo sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Este Grupo cuenta con las siguientes líneas de trabajo: el Estado como actor económico; Planes de Acción Nacionales del Estado (PAN); defensores de los derechos humanos y espacio cívico; los Objetivos de Desarrollo Sostenible; una perspectiva de género para los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos (UNGP, por sus siglas en inglés); y la debida diligencia en materia de derechos humanos en las empresas.
  • Convoca eventos de múltiples partes interesadas a nivel mundial, como el Foro anual de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos

Cómo colabora la OIE con el ACNUDH

Durante décadas, la OIE viene participando de forma activa en la labor del ACNUDH, en particular, en la elaboración y promoción de los UNGP. Se trata de una norma mundial acreditada sobre las empresas y los derechos humanos, que fue aprobada de manera unánime por el Consejo de los Derechos Humanos en 2011.

Ofrecemos una perspectiva empresarial fundamental sobre la labor del ACNUDH y, en nombre de las empresas, defendemos soluciones razonables, realistas y viables para los innumerables desafíos relacionados con los derechos humanos.

Cómo influye la colaboración de la OIE con el ACNUDH en la promoción de la agenda empresarial

A lo largo de los años, la participación activa de la OIE en la labor del ACNUDH ha logrado que las empresas hayan estado representadas y que sus preocupaciones se hayan visto reflejadas en el elaboración y la divulgación de normas y orientaciones de las Naciones Unidas, como los UNGP. Una importante función que desempeña la OIE consiste en ayudar a que los debates de las Naciones Unidas se fundamenten en la realidad empresarial, así como explicar si las soluciones propuestas a cuestiones complejas podrían ser eficaces.

Al mismo tiempo, la OIE ayuda a garantizar la coherencia política internacional entre la labor del ACNUDH y otras organizaciones dirigidas por gobiernos, como la OIT, la OCDE y el G20, así como entre el ACNUDH y las iniciativas de otros organismos no estatales, como el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la GRI y la ISO.

En medio de un maremágnum de normas e instrumentos, la OIE también ayuda a la comunidad empresarial a comprender los pasos que debe seguir, en términos concretos, para cumplir con la norma de conducta esperada sobre derechos humanos.