Declaración conjunta sobre el Covid-19

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Roberto Suárez Santos

Secretario General

Declaración de la Organización Internacional de Empleadores y la Confederación Sindical Internacional

El Covid-19 está amenazando la salud y el sustento de los trabajadores y los empleadores a nivel mundial. No se trata de un desafío local, sino internacional, por lo que es necesaria una respuesta mundial. Es de suma importancia que las organizaciones internacionales actúen con urgencia. Ha llegado el momento de ver en acción la Reforma de las Naciones Unidas. Se requiere una mejor cooperación y coordinación entre todos los agentes del sistema multilateral. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) forman el eje de la orientación internacional para gestionar esta pandemia e identificar soluciones a corto, medio y largo plazo para las personas, las comunidades, las naciones y las regiones.

El Fondo Monetario Internacional, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el G7, el G20, el Banco Mundial y los bancos de desarrollo regional deben apoyar medidas específicas, eficientes y de eficacia probada para las economías que necesitan abordar la repercusión económica, social y de empleo de la pandemia para los trabajadores de todos los sectores de la economía, incluidos los trabajadores por cuenta ajena, no permanentes, ocasionales e informales, y en todas las empresas, en particular, las pequeñas y medianas empresas (pymes). Para ello, la economía mundial necesita medidas y políticas urgentes que lleguen a la economía real. A nivel nacional, se pide a los Coordinadores Residentes de las Naciones Unidas que se centren en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3, así como en el ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico).

El Covid-19 también tendrá importantes repercusiones en la economía y el empleo. Millones de empresas de todo el mundo corren el peligro de verse obligadas a cerrar, lo que tendrá serias repercusiones para el empleo. Debemos actuar de inmediato, con rapidez y responsabilidad, para minimizar las consecuencias sociales y económicas. Para la multitud de trabajadores y empresas que se verán afectadas, debemos encontrar soluciones innovadoras mediante la resiliencia, el respaldo y la adaptación del mercado laboral a fin de limitar los efectos colaterales y la falta de ingresos causados por el brote del Covid-19.

La Organización Internacional de Empleadores (OIE), la Confederación Sindical Internacional (CSI) y sus responsables se solidarizan con los gobiernos y subrayan la necesidad acuciante de mantener el diálogo social a nivel nacional y multilateral, con el fin de diseñar medidas con las que superar este impacto.

Exigimos una actuación urgente en las siguientes áreas clave:

  • La continuidad de la actividad empresarial, la seguridad de los ingresos y la solidaridad son esenciales para prevenir la propagación y proteger vidas y sustentos, así como para crear economías y sociedades resilientes. Para ello, la economía mundial necesita medidas y políticas urgentes que alcancen la economía real, a los trabajadores y a las empresas, en particular, las pymes. La interrupción de la cadena de suministro de productos médicos, alimentos y otros productos esenciales debe reducirse al mínimo mediante la cooperación intergubernamental.
  • Destacamos en los términos más enérgicos el importante papel que desempeñan el diálogo social y los interlocutores sociales, no solo para controlar el virus en el lugar de trabajo y fuera de este, sino también para evitar la pérdida masiva de empleos a corto y medio plazo. La responsabilidad conjunta es necesaria para que el diálogo fomente la estabilidad.
  • La coordinación y la coherencia política son de suma importancia. Las Naciones Unidas, y en concreto la OMS, deben tener en cuenta la necesidad de proteger el empleo y los ingresos mediante el refuerzo de las medidas de protección social, tanto en la resolución de la pandemia como en la creación de las bases para el empleo y las condiciones económicas que permitan la recuperación. Asimismo, deben reconocer el papel clave que desempeña la OIT y colaborar con urgencia para abordar las consecuencias sociales y económicas de la crisis causada por el Covid-19.
  • Unos sistemas sanitarios sólidos y operativos son fundamentales para combatir la pandemia. Las organizaciones de empleadores y trabajadores (bajo el liderazgo de la OIE y la CSI) urgen a los gobiernos a que desplieguen todos los recursos posibles. No obstante, estamos preparados para apoyar a los gobiernos en su uso eficaz de recursos e instalaciones sanitarias, en concreto, en aquellas zonas en las que los sistemas sanitarios son precarios o en las que la pandemia se está propagando con especial rapidez.
  • La Declaración del Centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo de 2019 contiene elementos decisivos que son clave para toda respuesta duradera y sostenible a las pandemias, como el Covid-19.

En resumen, deben realizarse todos los esfuerzos posibles para ayudar a los trabajadores y a las empresas a atravesar esta crisis, para que los trabajadores conserven sus empleos, para proteger frente al desempleo y la pérdida de ingresos, así como para aliviar la devastación financiera. La OIE y la CSI están comprometidas y preparadas para respaldar los esfuerzos de los responsables de la formulación de políticas.