Determinación empresarial para aumentar la inversión en los ODS

Líderes empresariales se reúnen para examinar modos de aumentar la inversión en favor de la consecución del ODS 8 tras los resultados poco alentadores de la publicación del informe de Deloitte, USCIB y la OIE.

Un nuevo estudio de Deloitte, el Consejo de Estados Unidos para los Negocios Internacionales y la Organización Internacional de Empleadores revela que el cumplimiento del ODS 8 no se llevará a cabo sin las importantes aportaciones del sector privado.

El informe, titulado «Reaching SDG 8: Challenges, Opportunities, Risks» (Cumplir el ODS 8: desafíos, oportunidades y riesgos), brinda un análisis detallado de la información sobre el progreso actual hacia el logro de las metas de este objetivo.

El ODS 8 promueve «un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, empleo pleno y productivo y trabajo decente para todos». Según algunos expertos, el éxito de la agenda de desarrollo sostenible en su conjunto depende, en gran medida, del cumplimiento del ODS 8.

El informe resume así la situación actual: «Los resultados son desalentadores, ya que el ritmo de progreso mundial no ha seguido hasta ahora el ritmo de las ambiciones de la Agenda 2030. El éxito ha sido escaso en cuanto al […] aumento de las oportunidades laborales, especialmente entre los jóvenes; la reducción del empleo informal, la desigualdad en el mercado laboral y la discriminación por motivos de género; la mejora de la eficiencia en el consumo de recursos; la promoción de entornos de trabajo seguros y sin riesgos, y la mejora del acceso a los servicios financieros».

Para revertir esta tendencia, líderes empresariales de las 500 empresas más importantes, así como ejecutivos de pequeñas empresas, se reúnen en Nueva York junto con altos funcionarios de las Naciones Unidas, directivos de USCIB y de la OIE para trazar el camino con miras a aumentar la inversión del sector privado en las metas del ODS 8.

El Presidente de la OIE, Erol Kiresepi, ofrece su visión en un reciente blog, en el que advierte de que «la comunidad internacional cuenta con un plazo de poco más de una década para impulsar medidas de acción si no quiere correr el riesgo de no cumplir este ambicioso programa de desarrollo, lo que tendría consecuencias devastadoras». Seguidamente, explica que «para acortar distancias entre las aspiraciones y las actuaciones sobre el terreno, las organizaciones empresariales pueden desempeñar un papel fundamental. Estas cuentan con una amplia y sólida experiencia en traducir programas de desarrollo en estrategias y marcos empresariales».

Al examinar los resultados del informe, Patricia Buckley, Directora General de Economía de Deloitte EE.UU., destacó «los escasos progresos alcanzados en la mayoría de las metas del ODS 8, metas que exigían una serie de mejoras que iban desde el aumento de las cualificaciones y la reducción del empleo informal hasta la mejora de la eficiencia de los recursos y la ampliación del acceso a los servicios financieros para todos».

Por su parte, el Presidente de USCIB, Peter Robinson, señala que «existe una necesidad urgente de desarrollar nuevos e inclusivos modelos de asociación que involucren a las empresas y a otros agentes no estatales como socios iguales con el gobierno. Este modelo irá de la mano de la innovación, movilizará recursos y experiencia, y creará responsabilidad y valor compartidos».