Cinco pasos para revertir el lento progreso en el cumplimiento del ODS 8

Un informe recientemente publicado por la OIE, USCIB y Deloitte confirma que los esfuerzos mundiales por alcanzar las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 están quedando rezagados. El Presidente de la OIE, Erol Kiresepi, aporta su visión sobre el modo de incrementar la acción empresarial.

Por: Erol Kiresepi, Presidente de la OIE

La Organización Internacional de Empleadores, el Consejo de Estados Unidos para los Negocios Internacionales y Deloitte presentan una preocupante evaluación sobre el progreso a nivel mundial hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 8 en un informe conjunto titulado «Reaching SDG 8: Challenges, Opportunities, Actions» (lean la nota de prensa completa aquí).

El ODS 8 insta a promover «un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, empleo pleno y productivo y trabajo decente para todos». Según algunos expertos, el éxito de la agenda de desarrollo sostenible en su conjunto depende, en gran medida, del cumplimiento del ODS 8.

Sobre la base de un amplio estudio de investigación estadístico, el informe se centra en 36 países, entre ellos los países del G20 y algunos países en desarrollo y menos adelantados que no forman parte del G20.

La situación actual queda resumida así: «A menos que todos los países replanteen y rediseñen pronto sus políticas económicas y sociales, y se comprometan a alcanzar estos objetivos al incorporarlos en sus políticas regionales, el camino para convertir las ideas en realidad dentro de los plazos establecidos parece cada vez más difícil».

¿Qué no está funcionando?

En lo referente a desarrollo humano durante los últimos cinco años, se han realizado progresos positivos e importantes, tal y como lo documentan el Banco Mundial y otros organismos. 

Pese a estos logros y a que las diferencias en el nivel de renta per cápita se han reducido entre los países con ingresos altos y bajos durante la última década además de que la productividad laboral ha mejorado ligeramente en estos últimos, se han obtenido escasos resultados en el cumplimiento de la mayoría de las metas del ODS 8. Entre las áreas en las que se han obtenido escasos avances destacan: aumentar las oportunidades laborales, especialmente entre los jóvenes; reducir el empleo informal, la desigualdad en el mercado laboral y la discriminación por motivos de género; mejorar la eficiencia en el consumo de recursos; promover entornos de trabajo seguros y sin riesgos, y mejorar el acceso a los servicios financieros.

Estos avances son necesarios para que haya crecimiento económico sostenido e inclusivo.

Entonces, ¿por qué se está avanzando tan lentamente? En nuestro informe queda patente que el motivo principal del lento y desigual avance hacia el logro del ODS 8 en todos los países es la incapacidad de los responsables de la formulación de políticas para integrar esta agenda y visión comunes en los planes y estrategias nacionales de desarrollo. Dicho de otro modo: los gobiernos y las empresas están encontrando dificultades para traducir las aspiraciones de los ODS en planes de acción concretos y realistas.

Avanzar o fracasar

La comunidad internacional cuenta con un plazo de poco más de una década para impulsar medidas de acción si no quiere correr el riesgo de no cumplir este ambicioso programa de desarrollo, lo que tendría consecuencias devastadoras.

Este impulso debe conllevar un mayor compromiso por parte del sector privado en relación con los ODS. El sector privado emplea a 9 de cada 10 personas en todo el mundo y aporta los bienes y servicios que conforman la economía mundial. El futuro empresarial depende de un mayor compromiso de las empresas, ya que el desarrollo sostenible fomenta empresas sostenibles.

¿Cómo podemos avanzar? Para acortar distancias entre las aspiraciones y las actuaciones sobre el terreno, las organizaciones empresariales pueden desempeñar un papel fundamental. Estas cuentan con una amplia y sólida experiencia en traducir programas de desarrollo en estrategias y marcos empresariales.

De las encuestas llevadas a cabo para la redacción del informe se extraen cinco actuaciones principales que las organizaciones empresariales ya ofrecen y pueden ampliar para apoyar a sus miembros en la integración de estos objetivos globales en las estrategias locales:

  1. Impulsar el cambio mediante la sensibilización: llevar a cabo innovadoras campañas digitales sobre el ODS 8 que involucren a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan la mayor parte del sector empresarial. Estas campañas aspiran a destacar el impacto transformador que supone considerar el ODS 8 como elemento principal de las estrategias de desarrollo empresarial y económico. También ofrecen oportunidades concretas para que tanto gobiernos como empresas compartan buenas y malas experiencias, así como instrumentos para convertir el más insignificante de los proyectos en una gran oportunidad.
  2. Organizar actividades en el ámbito público: reunir a la comunidad empresarial con instituciones públicas a nivel local, nacional y de Naciones Unidas en un entorno de asamblea abierta. No hay mejor manera de favorecer el entendimiento que a través del diálogo directo.
  3. Ejercer presión sobre los gobiernos: ponerse en contacto con los legisladores que trabajen en las estrategias nacionales del ODS 8 y colaborar con ellos para garantizar que los entornos empresariales propicios forman parte del objetivo.
  4. Capacitar, capacitar y capacitar: facilitar talleres sobre los fundamentos de los ODS y sobre cómo aplicarlos a las empresas.
  5. Centrar los esfuerzos: es fácil sentirse desbordado por el número y el alcance de los ODS, especialmente para las pymes que necesitan pasar por el siguiente ciclo económico. Para ayudar a las empresas que ya han alcanzado ciertos límites, las organizaciones empresariales pueden orientarlas a priorizar y centrarse en los ODS más importantes para su negocio en lugar de tratar de abordarlos todos, lo que puede ser, cuanto menos, abrumador.

Si todavía quedan dudas sobre la urgente necesidad de impulsar las medidas de acción, intentemos imaginar cómo sería el mundo si no hiciéramos nada.

Si realmente deseamos avanzar en la consecución de las metas del ODS 8, las Naciones Unidas y las organizaciones empresariales deben realizar más esfuerzos conjuntos para ayudar a las empresas a comprender y aplicar los ODS. Las OO. EE. pueden constituir la clave para movilizar los recursos del sector privado con miras a apoyar, e incluso liderar, el logro de los objetivos.