La seguridad social tiene numerosos desafíos en el mundo entero, desde su sostenibilidad hasta la ampliación de su cobertura. La protección social es una responsabilidad de la sociedad y todo modelo debe ser consistente con la realidad de cada país. Debe establecerse un equilibrio entre la prestación de seguridad social y la creación de empleo, la competitividad y el crecimiento económico. Los regímenes de pensiones privados así como proporcionados por los empleadores deben considerarse en pie de igualdad con otros modelos.