El trabajo forzoso se condena y prohíbe universalmente. El trabajo forzoso es materia de diversos instrumentos internacionales ampliamente ratificados y, en el sector privado, muchos códigos, acuerdos e iniciativas versan sobre la prohibición del trabajo forzoso. La eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio es uno de los principios fundamentales plasmados en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo de 1998
Se puede considerar que hasta el día de hoy este fenómeno no ha sido prioridad para las organizaciones de empleadores y sus miembros. Sin embargo, esto está cambiando y ejemplos de trabajo forzoso dentro de las cadenas de suministros se han hecho públicos, afectando a empresas y sus actividades. En consecuencia la OIE ha acelerado su trabajo en este campo. Hasta ahora la OIT ha sido nuestro principal socio en esta área, sin embargo, también estamos construyendo relaciones con otros actores relevantes.
Con miras a aclarar mucha de la confusión y controversia que giran alrededor de este tema, la OIE se encuentra actualmente produciendo una guía sobre el tema (disponible en 2009). Esta guía representa el primer intento de aclarar algunas de las preguntas más frecuentes sobre lo que significa el trabajo forzoso y sus implicaciones para el sector privado. La guía también espera llamar la atención de los empleadores y sus miembros sobre los riesgos que el trabajo forzoso representa; también tratará de ofrecer herramientas para identificar y prevenir situaciones de trabajo forzoso y hace sugerencias de cómo los empleadores pueden abarcar este tema.
La OIE, en colaboración con la OIT ha coordinado un gran número de actividades para los empleadores. Estas actividades tienen como objetivo brindar una plataforma de información y discusión para comprender mejor este fenómeno y sus posibles consecuencias para el sector empresarial. También tratan de ofrecer guía y orientación para desarrollar estrategias y planes de acción para abordar este sujeto.