Es cada vez más claro que un enfoque de «partenariado» entre empleadores y trabajadores puede permitir alcanzar objetivos colectivos y resultar de interés para ambas partes. A este respecto, cabe destacar la nueva relación entre la OIE y la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), así como entre el Grupo de los Empleadores y el Grupo de los Trabajadores de la OIT. La OIE y la CIOSL trabajaron estrechamente para desarrollar enfoques conjuntos en área de importancia fundamental para los empleadores: el VIH/SIDA.
Durante más de 80 años, el diálogo social ha sido uno de los pilares de la OIT y el mecanismo por el que la Organización ha respondido a las necesidades del mundo del trabajo, y también ha sido el medio utilizado para desarrollar su mandato. Históricamente, los únicos actores reconocidos en este diálogo han sido los empleadores y los trabajadores, así como sus organizaciones respectivas.
Mientras que antes se daba por supuesta en la OIT la aceptación tanto del concepto como de los actores, esto parece estar cambiando. Está abriéndose paso una reflexión que sugiere que el diálogo social, tal y como se practica en la actualidad, está reduciendo la esfera de influencia de la OIT, dado que este término se limita a los ámbitos en los que existe representación de los interlocutores sociales. Algunos aducen que deberían escucharse las opiniones de los excluidos en un modelo de diálogo civil ampliado, que incluyera a las ONG y a otras agrupaciones. Pero deberían tener lugar estas discusiones en el seno de la OIT?
Esta reflexión plantea problemas considerables tanto a la OIT como a los empleadores. Qué imagen tendrían los empleadores de una OIT en la que tuvieran que promover y defender sus intereses si ésta implicara también a otros actores que no son pertinentes para que articulen sus demandas e intereses en áreas que afectan directamente a las empresas? Durante los próximos años, los empleadores tendrán que reflexionar seriamente acerca de la manera de abordar este entorno cambiante y de establecer alianzas y relaciones con los actores representativos adecuados. No obstante, el mundo del trabajo se refiere en último término a dos tipos de actores nada más, a saber, los empleadores y los trabajadores.