La respuesta empresarial en la lucha contra la corrupción
Una de las cuestiones fundamentales que se derivan de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización, y que los empleadores han recalcado con insistencia, es la importancia de una gobernanza buena y eficaz. Para que en democracia una economía de mercado tenga éxito, el primer paso que han de dar las sociedades es crear unas estructuras de gobernanza transparentes, exentas de corrupción, democráticas y, por encima de todo, que sirvan de verdad al interés público, y que rindan cuentas ante la población.
Las consecuencias de la corrupción pueden contaminarlo todo, pues crean debilidad o inestabilidad política, instauran una falta de confianza en las autoridades políticas y públicas, propician la competencia desleal (o incluso peor, la falta de competencia), aumentan los costos empresariales, socavan la confianza de los inversores y obstaculizan la creación de empresas en nuevas áreas de negocio. Todo ello contribuye a dificultar el desarrollo económico, político y social. En algunos casos, la gente considera además que la corrupción representa un fracaso de la democracia, y el hecho de que esté presente en la vida diaria puede contribuir a socavar el apoyo de la población al sistema político y judicial. Aunque la lucha contra la corrupción figura en los programas de muchas organizaciones de empleadores, puede resultar difícil encontrar vías concretas y prácticas para llevarlos a la práctica ya que, a menudo, entran en juego otros factores con un alto contenido político.
El enfoque de la OIE en esta cuestión es tratar de concentrarse en desarrollar una manera de combatir la corrupción que abarque a todas las empresas, y no quede limitada al ámbito de las multinacionales. La OIE también se ha sumado en el marco del Pacto Mundial a tratar de lograr una mayor sensibilización en este tema.
Precediendo a la reunión anual europea de la OIE en Polonia en 2004, la OIE y la OIT organizaron un seminario europeo sobre el papel de las organizaciones de empleadores en la lucha contra la corrupción. Con esta iniciativa, se ha iniciado una sensibilización de los miembros respecto de su propio papel en la lucha contra la corrupción.