Un sistema de administración efectivo, además de ser una institución clave en una economía de mercado del trabajo, favorece el clima estable de negocios que alentará la inversión directa nacional e internacional. Una administración del trabajo deficiente no es atractiva para los inversionistas. Hoy día, los mercados internacionales y, en particular los consumidores, son sensibles a posibles deficiencias en la aplicación de la ley y del respeto a las normas fundamentales en el trabajo. Una administración del trabajo efectiva que garantice el cumplimiento de la ley será un elemento atractivo que atraerá negocios nacionales e internacionales.
Además, una administración del trabajo sólida es importante para los empleadores porque es el medio a través el cual los gobiernos ponen en marcha políticas económicas y sociales clave que impactan directamente el lugar de trabajo. El Convenio núm. 150 de la OIT reconoce este hecho y exige a los gobiernos a realizar consultas y establecer mecanismos de cooperación y negociación con las organizaciones de empleadores implicándolas en el desarrollo e implementación de políticas laborales en el ámbito nacional.
Las organizaciones de empleadores tienen un papel importante que desempeñar al promover una adecuada distribución de recursos presupuestarios, monitorear el desempeño de las inspecciones laborales, y alertan al gobierno sobre posibles abusos o corrupción. Los empleadores también pueden colaborar en el entrenamiento de los inspectores del trabajo y en la preparación de información elaborada por la administración del trabajo cuyo objetivo es informar a los empleadores y trabajadores sobre sus derechos y obligaciones bajo la legislación nacional.
El cumplimiento de la leyes es una obligación para todos los actores de la sociedad, incluyendo la comunidad empresarial. El respeto al Estado de Derecho ayuda a fomentar una competencia en igualdad de circunstancias para todos al imponer las mismas reglas. Una inspección del trabajo eficiente ayudará a las empresas a velar por un buen funcionamiento del mercado. Los inspectores del trabajo podrían jugar un papel importante explicando a la comunidad de negocios cuáles son sus obligaciones, en lugar de centrar sus acciones únicamente en la imposición de multas y sanciones.