Las políticas laboral y social han dejado de estar exclusivamente confinadas en el ámbito de la Organización Internacional del Trabajo, y los debates políticos de estos temas se realizan ahora en distintos foros. En la actualidad, otras organizaciones y otros actores están cada vez más implicados. Son numerosos los desafíos en este ámbito para todos los empleadores, y sólo mediante la colaboración y la coordinación activas, la comunidad empresarial podrá responder a dichos desafíos de manera eficaz.
El ritmo al que evoluciona el mundo de hoy exige que los empleadores sean capaces de responder a los nuevos retos y problemas políticos con mayor rapidez y eficacia. Durante el año transcurrido, la OIE ha participado en un número creciente de actividades en los foros internacionales y regionales en que se encuentran representados los intereses de los empleadores. Aunque la OIT sigue siendo su principal ámbito de actuación, la OIE ha desarrollado relaciones más estrechas con diversas organizaciones internacionales y ha reforzado sus lazos con una amplia gama de ellas, en particular con el PNUD y la Oficina del Secretario General de la ONU. Esperamos en el futuro podamos seguir construyendo y desarrollando este tipo de relaciones y mejorando la labor que en la actualidad lleva a cabo la OIE en interés de sus organizaciones miembros. Sigue siendo vital que las organizaciones miembros cuenten con una OIE fuerte y dinámica que aborde los debates en el plano internacional, antes de que aparezcan en el plano nacional.
Para la mayoría de las organizaciones de empleadores, existe en la actualidad una avalancha de trabajo urgente que requiere respuestas inmediatas. En consecuencia, para muchas de estas organizaciones, los acontecimientos que se producen en el marco internacional pueden relegarse a un segundo plano, y así ocurre. Esto, lamentablemente, es frecuente puesto que en cualquier organización, y especialmente en las de menor tamaño, resulta difícil ver más allá de las cuestiones cotidianas. Sin embargo, esto no debiera restar importancia al hecho de tener que mantenerse atentos al contexto general, dado que muchos de los temas políticos que deberán hacer frente las organizaciones de empleadores se plantearán primero en el plano internacional, y es ahí donde han de resolverse, antes de que aparezcan a nivel nacional.
Con frecuencia, las cuestiones que se plantean en el plano internacional pueden parecer abstractas e incluso insignificantes para los empleadores en el ámbito nacional. Sin embargo, en el mundo globalizado de hoy, las cuestiones trascienden las fronteras nacionales y, con mayor frecuencia, los sindicatos y las ONG desarrollan sus actividades traspasando dichas fronteras e introduciendo un impacto internacional en los conflictos nacionales. Además, existe una tendencia creciente en estos grupos a desarrollar estructuras que permitan adaptarse mejor a este tipo de cooperación. Son numerosos los sindicatos y las ONG que consideran cada vez más que las instituciones internacionales son mecanismos para resolver problemas. El actual debate sobre la Responsabilidad Social de la Empresa (RSE), donde algunos están preconizando con insistencia normas internacionales, es un buen ejemplo de ello.
El fondo de la cuestión es que nunca ha revestido tanta importancia la participación de los empleadores en la OIT, ya sean del mundo desarrollado o del mundo en desarrollo. La interconexión de los debates de política laboral y social es ampliamente reconocida, así como la necesidad de contar con una participación empresarial coordinada. Es ahí donde la OIE cumple con la función excepcional de transmitir la visión empresarial colectiva, al tiempo que ayuda a sus federaciones miembros a ofrecer respuesta en los debates internacionales.